Rebeca Llacho Ccahuana, una joven madre de 32 años, perdió la vida la noche del 17 de abril tras someterse a una liposucción, su familia asegura que fue operada en la clínica Florez Salud, ubicada en el distrito de Cayma, en Arequipa.
Su hermana denunció públicamente una presunta negligencia médica por parte del cirujano, y desentendimiento de la clínica donde se realizó el procedimiento estético, tras la tragedia que dejó en la orfandad a dos pequeñas.
CASO. Fuera de las instalaciones del hospital Honorio Delgado y de la morgue central de Arequipa, la familia declaró que Rebeca se sometió a una intervención estética por la que pagó más de S/7000.
Según su hermana, Eliza Llacho, la joven madre habría elegido dicha clínica ya que una conocida suya habría pasado por la misma intervención.
Indicó que Rebeca habría sido citada para las 15:00, y habría ingresado a la sala a las 17:30, para un procedimiento que debía durar 4 horas, por lo que debía salir de cirugía máximo a las 22:00.
Sin embargo, durante la intervención se habrían presentado complicaciones que obligaron su traslado al hospital Honorio Delgado Espinoza. Al llegar, los profesionales solo pudieron confirmar su fallecimiento.
Eliza, quien habría llegado a la clínica antes de las 19:00 para esperar a que su hermana saliera de cirugía, cuestionó la falta de información brindada durante la intervención.
“Vino una señorita a las 22:40 diciéndome que mi hermana tuvo complicaciones. Dijo que, si quería saber que vaya al hospital, pero no me decía cual. Solo que el cirujano estaba con ella”, señaló.
Indicó que, al bajar con sus pertenencias, notó una ambulancia en la entrada del local. Sin embargo, esta ya habría regresado de trasladar a Rebeca al hospital Honorio Delgado.
Eliza tuvo que ir en taxi al nosocomio, donde los profesionales solo pudieron decirle que la joven madre ya había llegado sin signos vitales. Contrario a lo que le indicaron en la clínica, el cirujano, identificado como José David Molina Barreto, no se habría quedado con ella.
Los familiares también pusieron en duda las condiciones en las que se realizó la intervención y la capacidad de respuesta de la clínica. Esta habría asegurado que ante cualquier eventualidad tenían otras clínicas a su disposición, sin embargo, la realidad no reflejaría ello.
“Prácticamente se han deshecho de ella. La han traído muerta, se fueron y la dejaron”, indicó Eliza entre lágrimas. El cuerpo fue trasladado a la morgue central, donde continúan las diligencias del caso.
La familia anunció acciones legales y reiteró su pedido de investigar a la clínica y al cirujano, pues sospechan que Rebeca falleció en la sala de operaciones, ya que no comunicaron oportunamente sobre la situación a su hermana, pese a estar en el local.
Esto habría hecho imposible para ella verificar el estado de Rebeca durante el traslado, poniendo en duda la versión del establecimiento de que falleció camino al hospital.
Eliza continúa a la espera de la declaración que hicieron firmar a Rebeca antes de la operación, de los comprobantes de pago y de la lista de especialistas que estuvieron en la sala con ella.
CIRUJANO. Según allegados a la madre de familia, habrían llegado a la clínica a las 23:00 pidiendo respuestas, sin embargo, esta no los atendió.
Indican que, por lo contrario, al lugar habría llegado un vehículo del cual descendieron individuos asegurando ser abogados del cirujano. Ellos les habrían indicado que el doctor solo alquilaba un espacio en el centro de salud, mas no sería propietario.
Otra sospecha de la familia es que también trabajaría para el hospital Honorio Dlegado. Eliza indica que cuando llegó al nosocomio, no recibió información clara de inmediato, e incluso un policía le habría dicho que el doctor sí estaba con su hermana, cosa que ella asegura haber verificado que era falso.
VÍCTIMA. Con su partida, Rebeca deja en la orfandad a dos pequeñas de 10 y 14 años, de quien era padre y madre. Su familia y amigos la recuerdan como una persona alegre, vivaz y emprendedora, que los mantenía unidos.
“Así juegan con la salud y con los sueños de muchas mujeres. Debían tener equipos para responder ante cualquier complicación, pero no lo tuvieron”, manifestó otro allegado, quien prefirió mantener su identidad en reserva.