El técnico del Manchester City se sumó a la ola de críticas contra la FIFA por el precio de las entradas para la próxima Copa del Mundo. Guardiola expresó su incomodidad por el valor que han alcanzado los boletos y advirtió que el torneo corre el riesgo de alejar a los aficionados que históricamente le dieron identidad al fútbol.
“Se ha vuelto muy caro y no entiendo la razón”, fue la frase con la que el entrenador español resumió su postura sobre una política de precios que ha generado fuerte rechazo en distintos sectores. Su crítica apunta directamente al modelo comercial que rodea al Mundial 2026, una edición que ya viene siendo cuestionada por el costo de entradas, hospedaje y paquetes turísticos.
La polémica creció en los últimos días luego de que se conociera que boletos para la final del torneo, en la plataforma oficial de reventa, llegaron a cifras millonarias. El caso encendió la indignación de los aficionados y reabrió el debate sobre el acceso real del público a un campeonato que, para muchos, se ha convertido en un espectáculo reservado para pocos.
Las palabras de Guardiola reforzaron una crítica que ya venía tomando fuerza entre hinchas, analistas y organismos de consumo. A poco más de un mes del inicio del Mundial, la discusión ya no gira solo en torno al fútbol, sino también al precio de verlo desde la tribuna.