Momentos de terror se vivieron en Cali, Colombia, donde un atentado con explosivos sacudió las inmediaciones del Cantón Militar Pichincha. Desde un bus escolar fueron lanzados cilindros bomba contra la base militar, desatando una rápida reacción de las fuerzas de seguridad.
Según los primeros reportes, dos artefactos explosivos fueron arrojados hacia el interior del recinto militar. Uno de ellos no llegó a detonar, mientras que el otro provocó una explosión en el vehículo desde donde se ejecutó el ataque, generando alarma en la zona.
El hecho dejó al menos una mujer herida y obligó a desplegar unidades especializadas del Ejército, que utilizaron drones y equipos antiexplosivos para asegurar el área y descartar nuevos riesgos.
La Personería de Cali condenó el atentado y advirtió sobre el grave peligro al que fue expuesta la población, remarcando que ningún acto de violencia puede ser justificado.
Por su parte, el alcalde Alejandro Eder señaló que el ataque estaría vinculado a disidencias de las FARC y anunció una recompensa para capturar a los responsables. Además, se activó un “plan candado” para cerrar accesos y reforzar la seguridad en la ciudad.
Desde la Policía Nacional de Colombia, su director rechazó el atentado y aseguró que no permitirán que el terrorismo genere temor en la población, reafirmando el trabajo conjunto con las Fuerzas Militares.
Las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido en un hecho que vuelve a encender las alertas por la violencia en la región.