Durante su intervención en el Aula Magna, el pontífice advirtió sobre los efectos de las guerras y cuestionó el aumento del gasto militar en distintos países. Además, pidió que la investigación científica y tecnológica esté orientada a proteger la vida y no a profundizar los conflictos.
“Lo que está ocurriendo en Ucrania, Gaza, Líbano e Irán describe una evolución inhumana de la relación entre guerra y nuevas tecnologías”, señaló León XIV, quien también exhortó a defender la vida y promover la paz entre los pueblos.
El santo padre sostuvo que las universidades deben convertirse en espacios que fomenten el pensamiento crítico y el diálogo, especialmente en tiempos donde, según indicó, existe una “contaminación de la razón” provocada por discursos de confrontación y violencia.
Asimismo, alertó sobre el desarrollo de la inteligencia artificial en ámbitos militares y civiles, remarcando la necesidad de vigilar su aplicación para evitar que las decisiones humanas queden deshumanizadas o agraven las guerras.
En otro momento de su discurso, León XIV pidió no justificar el rearme mundial bajo el concepto de “defensa”, al considerar que ello incrementa la tensión internacional y reduce inversiones destinadas a sectores como educación y salud.
El pontífice también dedicó unas palabras a los jóvenes universitarios, a quienes animó a no perder la esperanza pese a las dificultades actuales. Inspirándose en San Agustín, recordó que los errores no deben apagar la búsqueda de la verdad ni el deseo de construir un futuro mejor.
“Somos un deseo, no un algoritmo”, expresó el Papa al referirse a la importancia de mantener la autenticidad humana frente al avance tecnológico.
La visita de León XIV a La Sapienza también simbolizó el fortalecimiento de los vínculos entre la Iglesia y la universidad romana, especialmente tras recientes acuerdos de cooperación humanitaria impulsados entre ambas instituciones.