El mundo entero contiene la respiración ante el brote de hantavirus que se ha registrado en el crucero MV Hondius, que ya se dirige a Tenerife para desembarcar a sus pasajeros. Pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha insistido en que el riesgo es bajo, se trata de un virus de mucha gravedad.
Prueba de ello son los testimonios de las personas que han pasado la enfermedad y han sobrevivido a ella. Según los expertos, el hantavirus tiene una mortalidad alta, de entre el 33 % y el 60 % en casos graves.
El diario británico Daily Mirror ha recogido los testimonios de tres personas que pasaron el hantavirus y que tuvieron síntomas graves, y que pudieron sobrevivir a la enfermedad.
“Como un cuchillo”. Uno de ellos es el entrenador austríaco de fútbol Ralph Hasenhüttl, que contrajo el virus en el año 2012. Al principio, el técnico atribuyó sus síntomas al agotamiento tras una extenuante ruta en bicicleta de montaña, pero pronto le quedó claro que algo andaba muy mal.
“Me fui a la cama y fue entonces cuando empezó el dolor de cabeza. Sentía como si tuviera una aguja clavada. Después empecé a notar un fuerte dolor de espalda. Sentía como si tuviera un cuchillo en la espalda”, dice el entrenador al Mirror.
Los médicos le contaron más tarde que su hígado y sus riñones se estaban expandiendo rápidamente debido al virus, ejerciendo una presión insoportable sobre sus otros órganos.
“Estuve inconsciente durante mucho tiempo y no sabía cuándo volvería. Los latidos de mi corazón me despertaban por su intensidad; sentía un fuerte golpe en el pecho”, dice Hasenhüttl, que estuvo ingresado en la UCI.
“Tienes que esperar a que tu cuerpo genere anticuerpos y luego tener esperanza de sobrevivir. Era solo cuestión de esperar. Intenté alejar los malos pensamientos porque me sentía joven, sano y fuerte. Pensaba: ‘¿Por qué debería morir por un virus?”, reflexiona.