El nivel del agua del Lago Titicaca encendió las alertas en la región Puno tras registrar una reducción de tres centímetros en apenas 17 días, pasando de 3808.95 a 3808.92 metros sobre el nivel del mar, según datos oficiales del Senamhi. El descenso, según especialistas, responde a la ausencia de lluvias y a la evaporación natural que se intensifica durante la temporada seca en el altiplano.
“El lago seguirá bajando hasta noviembre o diciembre porque no se esperan precipitaciones en los próximos meses”, advirtió el director del Senamhi en Puno, Sixto Flores Sancho, quien explicó que este comportamiento es recurrente cada año, aunque preocupa el impacto que podría generar sobre las actividades económicas y la disponibilidad del recurso hídrico en las comunidades que dependen directamente del lago.
Como antecedente, el funcionario recordó que en 2025 el Titicaca registró una recuperación extraordinaria de 1.38 metros gracias a intensas lluvias, una cifra comparable con el histórico incremento de 1.44 metros registrado en 1986. Sin embargo, este año el escenario cambió drásticamente: el crecimiento apenas alcanzó los 45 centímetros debido a precipitaciones mucho menores que en temporadas anteriores.
El pronóstico no resulta alentador. Según el promedio histórico, el lago podría perder hasta 60 centímetros en los próximos meses, reflejando una tendencia climática que se repite durante la estación seca. “Sin lluvias, la evaporación sigue su curso y el nivel del agua continúa descendiendo”, insistió Flores, subrayando la sensibilidad del Titicaca frente a las variaciones climáticas.
A esta preocupación se suma otro fenómeno extremo: las heladas que ya golpean el altiplano puneño. En sectores elevados como Capaso y Santa Rosa de Mazocruz, en la provincia de El Collao, las temperaturas podrían descender hasta los -22 grados, poniendo en riesgo cultivos, ganado y la salud de cientos de familias vulnerables en la región.
Desde el Senamhi señalaron que el monitoreo continuará de manera permanente para anticipar cambios y mitigar impactos sobre la población.