El Instituto Nacional Penitenciario del Perú (INPE) realizó el primer traslado internacional del año de personas privadas de libertad de nacionalidad boliviana, como parte del acuerdo bilateral de transferencia de condenados y de la estrategia para reducir el hacinamiento en los penales del país.
La operación se ejecutó bajo estrictas medidas de seguridad y estuvo a cargo de personal del INPE y policías, quienes trasladaron a los internos desde los establecimientos penitenciarios de Puno y Lampa hasta el centro binacional de atención en frontera, ubicado en Desaguadero.
En el lugar, las autoridades peruanas concretaron la entrega oficial a representantes de Interpol Bolivia, con supervisión del Consulado de Bolivia en Puno.
Los internos trasladados fueron identificados como Claudia Jimena Medina Mendoza, procedente del penal de Mujeres de Lampa y Emiliano Cocarico Villca, recluido en el establecimiento de Puno.
Durante la diligencia, funcionarios de ambos países verificaron la documentación y el estado de salud de los internos antes de autorizar su ingreso al territorio boliviano, donde continuarán cumpliendo sus condenas en centros penitenciarios de Santa Cruz y Cochabamba.
La coordinadora de la Unidad Funcional de Cooperación y Asuntos Internacionales del INPE, Kelly Tintaya Flores, señaló que estos procedimientos forman parte de la política nacional de deshacinamiento penitenciario y de los acuerdos internacionales vigentes entre ambos países.
La funcionaria precisó que esta accióm permite que ciudadanos extranjeros sentenciados en Perú cumplan sus condenas en su país de origen para disminuir la sobrepoblación en los penales peruanos.