En una acción conjunta para enfrentar la creciente escasez hídrica en las zonas altoandinas, el Gobierno Regional de Moquegua y el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego entregaron nueve qochas como parte de un ambicioso proyecto que contempla la construcción de 60 infraestructuras de siembra y cosecha de agua en la región. La iniciativa busca fortalecer la seguridad hídrica y mitigar los efectos del cambio climático en comunidades rurales.
Estas infraestructuras tradicionales permiten almacenar agua de lluvia, favorecer la recarga de acuíferos y garantizar el abastecimiento para actividades agrícolas y ganaderas, convirtiéndose en una herramienta clave para la adaptación climática.
El proyecto se ejecuta de manera compartida. A través de la Unidad Ejecutora Fondo Sierra Azul, el Midagri tiene a su cargo la construcción de 30 qochas, algunas ya culminadas y otras aún en proceso. Por su parte, el Proyecto Especial Regional Pasto Grande (PERPG) ejecutará las otras 30, cuyos expedientes técnicos ya fueron aprobados para iniciar obras próximamente.
Como antecedente, la estrategia de siembra y cosecha de agua ha sido promovida en diversas regiones altoandinas como una respuesta efectiva frente a la disminución de fuentes hídricas y la irregularidad de lluvias. En Moquegua, donde el acceso al agua es un desafío constante para el agro, estas obras representan una alternativa crucial para sostener la producción y reducir la vulnerabilidad de las familias rurales.
Con la puesta en funcionamiento de estas qochas, comunidades de las provincias Mariscal Nieto y General Sánchez Cerro serán beneficiadas directamente. Las autoridades remarcaron que este esfuerzo apunta no solo a garantizar agua para el presente, sino a construir resiliencia frente a futuras crisis hídricas que amenacen el desarrollo productivo y la calidad de vida en la región.