El prófugo líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, lanzó una dura advertencia contra el presidente interino José María Balcázar en medio de la polémica por la posible compra de aviones F-16. A través de sus redes sociales, el exgobernador regional cuestionó el proceso y advirtió consecuencias legales si se concreta la operación.
“Si Balcázar firma el contrato y otorga el adelanto inicial […] será encausado por negociación incompatible y colusión agravada”, afirmó, elevando el tono del debate político en un contexto de alta sensibilidad nacional.
El pronunciamiento se produce luego de que el Ejecutivo anunciara la postergación de la compra de los cazas, valorizada en aproximadamente 3500 millones de dólares, argumentando que será el próximo gobierno quien tome la decisión final.
Como antecedente, el proceso de adquisición —que incluye propuestas de Estados Unidos, Suecia y Francia— fue impulsado durante la gestión de José Jerí e incluso habría contemplado acuerdos preliminares. Sin embargo, Cerrón cuestionó la legitimidad del proceso:
“El proceso está manoseado por tres presidentes transitorios, lo correcto es la nulidad”, sostuvo.
En paralelo, el líder de Perú Libre reforzó su crítica desde un ángulo social, cuestionando el gasto en defensa frente a necesidades básicas del país. “Tantos aviones por millones de dólares y nunca ganamos una guerra”, escribió, añadiendo cifras sobre brechas en educación y pobreza.
En la misma línea, su bancada respaldó la decisión de frenar la compra al considerar que “invertir 15 mil millones de soles en material bélico resulta un despropósito”, proponiendo redirigir esos recursos a hospitales y escuelas.
La controversia también escaló a nivel internacional tras la reacción del embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, quien advirtió posibles represalias si Perú incumple acuerdos previos. “Utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger […] los intereses de nuestro país”, señaló.
A esto se suman críticas de exautoridades como Ernesto Álvarez, quien aseguró que existía un cronograma pactado con Washington. Mientras tanto, gremios militares presionan por la compra, manteniendo en vilo una decisión que impacta la defensa nacional, la economía y la relación bilateral.