La jornada electoral en Lima registró nuevos contratiempos luego de que 13 locales de votación iniciaran sus actividades con varias horas de retraso debido a la falta de instalación de mesas. La situación generó largas esperas y malestar entre los electores que acudieron desde temprano para cumplir con su deber cívico.
El problema estuvo vinculado principalmente a la ausencia de miembros de mesa y a dificultades en la organización inicial, lo que impidió el inicio oportuno del proceso en estos puntos. Ante este escenario, se activaron medidas para completar las mesas y poner en marcha las votaciones, aunque fuera fuera del horario previsto.
Con el paso de las horas, los locales lograron habilitarse progresivamente, permitiendo que los ciudadanos empiecen a sufragar. Sin embargo, el retraso obligó a reorganizar el flujo de votantes y a considerar ampliaciones en el horario para garantizar que todos puedan emitir su voto.
Especialistas advirtieron que estos incidentes reflejan debilidades en la planificación y coordinación del proceso electoral, especialmente en una ciudad con alta concentración de electores como Lima.
El inicio tardío en estos locales no solo evidencia fallas operativas, sino que vuelve a poner en debate la capacidad del sistema electoral para responder con eficiencia en momentos decisivos.