El titular del Ministerio de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña, defendió la decisión del Gobierno de otorgar una garantía de hasta 2000 millones de dólares a Petroperú y aseguró que detener las operaciones de la empresa estatal tendría consecuencias más graves para el país.
“Sale más caro parar la refinería que seguir operando”, afirmó el ministro al referirse a la situación de la refinería de Talara y al decreto de urgencia 003-2026, publicado esta semana para asegurar la continuidad operativa de la compañía y el abastecimiento de combustibles a nivel nacional.
Acuña rechazó que la medida represente un nuevo “salvataje” financiero a Petroperú y sostuvo que la prioridad del Ejecutivo es evitar una crisis energética y un deterioro de la reputación económica del Perú ante los mercados internacionales.
“La empresa no puede dejar de operar. Es un riesgo para todo el país que se paralice, porque hay un montón de deudas y bonistas detrás de los créditos”, señaló. Además, advirtió que una eventual paralización podría afectar la calificación crediticia peruana y reducir la confianza de los inversionistas extranjeros.
El ministro explicó que el fideicomiso de 2000 millones de dólares será destinado exclusivamente a gastos operativos esenciales, como la compra de combustible, mantenimiento de infraestructura e insumos necesarios para el funcionamiento de la planta.
“No estoy hablando de sueldos ni de utilidades. Este fideicomiso está marcando una pauta de operatividad para que la empresa no se detenga”, precisó.
Asimismo, aseguró que la intención del Gobierno es que sea la propia Petroperú la que asuma posteriormente el pago de dicha deuda y descartó que se comprometan recursos de otros sectores del Estado.
Acuña también confirmó que el proceso de reestructuración de Petroperú continuará con el apoyo de ProInversión, entidad que trabaja en un esquema de reorganización patrimonial para atraer inversión privada y convertir a la empresa en una compañía “sostenible en el tiempo”.
Además, justificó los recientes cambios en el directorio de la petrolera estatal y ratificó que el Ejecutivo impulsará una auditoría forense para revisar decisiones tomadas en administraciones anteriores. “La auditoría forense va a demostrar si era importante o no hacer la refinería, pero ya las decisiones estuvieron tomadas”, concluyó el ministro.