En medio de la fuerte polarización política que vive el Perú rumbo a la segunda vuelta presidencial, el Papa León XIV envió un mensaje de esperanza y reflexión dirigido al país durante una reunión privada sostenida en el Vaticano con Janet Tello Gilardi.
El encuentro se desarrolló en el aula Paulo VI de la Casa Pontificia y se prolongó durante aproximadamente veinte minutos, tiempo en el que el Pontífice manifestó su cercanía con los peruanos y aseguró mantener al país presente en sus oraciones frente a la actual crisis política y social.
Según trascendió tras la audiencia, León XIV expresó su deseo de que el próximo presidente del Perú, que será elegido en el balotaje del próximo 7 de junio, gobierne pensando especialmente en las poblaciones más vulnerables.
El mensaje del Papa llega en un escenario marcado por denuncias de irregularidades electorales, cuestionamientos al sistema de votación y una intensa confrontación política entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Desde el Vaticano, el líder de la Iglesia Católica buscó transmitir un llamado a la serenidad y al bienestar común en medio de la incertidumbre que atraviesa el país.
Durante la reunión, Janet Tello explicó al Pontífice las iniciativas que impulsa actualmente el Poder Judicial para acercar el acceso a la justicia a comunidades alejadas de la costa, sierra y selva. La magistrada destacó programas de justicia itinerante y acciones orientadas a garantizar derechos de niñas, niños y adolescentes, además de mecanismos relacionados con pensiones de alimentos, reparaciones civiles e indemnizaciones laborales.
Asimismo, abordó las políticas judiciales vinculadas a la protección ambiental y la lucha contra el cambio climático, incluyendo proyectos de resocialización para condenados por delitos menores mediante trabajos comunitarios de recuperación ambiental.
Otro de los temas abordados fue la posibilidad de una futura visita apostólica del papa León XIV al Perú. Entre las propuestas analizadas figura que el Santo Padre pueda ofrecer un mensaje desde el frontis del Palacio Nacional de Justicia, en un gesto considerado de alto simbolismo institucional y social.
Aunque todavía no existe una confirmación oficial, el diálogo refleja el interés del Vaticano por mantener cercanía con el Perú en uno de los momentos políticos más tensos de los últimos años.