La escuela concertada Solaris, ubicada en Los Olivos de Mariano Melgar, celebra 25 años de funcionamiento con 230 estudiantes de primaria e inicial. El plantel fue parte de los proyectos impulsados por la ONG española Intervida, que construyó en el Perú más de 120 aulas en 39 colegios antes de su cierre en 2007.
Según informó la directora Fanny Lizárraga Medina, la institución educativa inició en terrenos eriazos sin servicios básicos (agua y luz) ni infraestructura adecuada. En sus primeros años funcionó con aulas prefabricadas, sin cerco perimétrico y con servicios higiénicos abastecidos mediante tancadas de agua hasta la construcción del primer pabellón.
“Las profesoras tuvieron que subir y bajar cerros en búsqueda de estudiantes de inicial para sus matrículas a fin de darles educación, teniendo en cuenta que se hizo el colegio en zonas alejadas cercanas a pueblos jóvenes que recién aparecían”, acotó.
NIVELADOS. Tras la desaparición de Intervida, el proyecto educativo se mantuvo activo y evolucionó. La institución consolidó su modelo pedagógico priorizando áreas como comunicación, convivencia y matemática, con resultados que, según evaluaciones de la UGEL Sur, se equiparan a estándares de colegios privados.
En la actualidad, resalta la producción de alimentos de los mismos alumnos reforzando el Programa de Alimentación Escolar. Los estudiantes cultivan productos como cebolla china y hierbas aromáticas, en un sistema adaptado a la escasez de agua mediante la implementación progresiva de riego tecnificado.
“Los niños comen lo que siembran, esto refuerza a los alimentos del PAE, incluso hace un año trabajábamos con hidroponía, pero por el limitado acceso al agua tuvimos que dejarlo, ahora tendremos apoyo de Cerro Verde”, señaló la directora.